El Instituto Nacional Electoral, bajo la dirección de Guadalupe Taddei, expresó su apoyo a la Auditoría Superior de la Federación para que realice una investigación respecto a posibles irregularidades en la contratación, incluyendo presuntos conflictos de interés, colusión y transferencias irregulares de recursos. La institución electoral manifestó que esta fiscalización refleja el funcionamiento adecuado de los contrapesos en el sistema democrático mexicano. La ASF inició sus pesquisas tras descubrirse una posible red de proveedores del INE y Organismos Públicos Locales que aparentemente simularon competencia en licitaciones y realizaron operaciones de triangulación de recursos ligadas a empresas factureras. Frente a esto, la dirección del INE señaló que la investigación es coherente con lo que la propia institución solicitó, afirmando su disposición a colaborar plenamente con la ASF y su Órgano Interno de Control. Taddei enfatizó que cada caso debe ser analizado con base en documentos y evidencia, subrayando que ninguna persona servidora pública ni proveedor se encuentra por encima de la ley. En relación a la presunta red de corrupción presuntamente liderada por José Alfredo y Raymundo Hernández Casillas, vinculados a Corporativo Zeg y Cajas Graf, la presidencia del INE se abstuvo de hacer pronunciamientos sobre casos específicos, invocando reservas legales y respeto a la presunción de inocencia. El INE dirigió un mensaje a su personal reconociendo su rol fundamental en la democracia mexicana y exhortándolos a mantener su profesionalismo y rigor técnico que han caracterizado las elecciones durante más de treinta años.